Son instrumentos financieros diversificados que agrupan múltiples activos en una sola cartera, diseñados para alinearse con los objetivos, el perfil de riesgo y el horizonte de inversión de cada cliente, optimizando así su crecimiento y rentabilidad.
Portafolios estructurados a su medida para alcanzar sus metas financieras.
Productos que replican índices, activos o derivados que permiten homologar al mercado.